Las lluvias asociadas a la tormenta tropical Cristina han obligado a la evacuación de al menos 95 personas en comunidades costeras de los departamentos de Sonsonate y La Libertad, donde las autoridades mantienen albergues activos como medida preventiva ante el incremento de las precipitaciones.
El director de Protección Civil, Luis Amaya, confirmó que las familias evacuadas provienen de tres distritos: Acajutla, en Sonsonate Oeste; Cangrejera y el distrito de La Libertad, ambos en el municipio de La Libertad Costa.
Según el funcionario, en Acajutla se atiende a 10 familias integradas por 16 adultos y 10 menores; en Cangrejera se registran 13 familias que suman 44 personas (15 adultos y 29 menores); mientras que en el distrito de La Libertad se encuentran siete familias, equivalentes a 25 personas (ocho adultos y 17 menores).
En total, las autoridades reportan 30 familias albergadas, conformadas por 39 adultos y 56 menores de edad, que permanecen bajo resguardo mientras continúan las condiciones de riesgo en la zona costera.
Amaya señaló además que cerca de 100,000 elementos de distintas instituciones han sido desplegados a escala nacional para atender emergencias derivadas del sistema climático. Este dispositivo de respuesta, explicó, está distribuido estratégicamente en las cuatro regiones del país y podría ampliarse según evolucionen los incidentes.
El funcionario advirtió que el fenómeno climático continuará influyendo en el territorio durante este miércoles y el jueves, por lo que reiteró el llamado a la población a atender las evacuaciones preventivas y evitar exponerse a situaciones de rescate en condiciones de emergencia.
De acuerdo con el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (National Hurricane Center), la tormenta tropical Cristina permanece prácticamente estacionaria frente al litoral centroamericano, lo que mantiene condiciones de lluvias intensas sobre El Salvador.
El informe más reciente indica que el sistema se ubicaba a unos 150 kilómetros al sur-sureste de San Salvador y a 275 kilómetros al oeste de Managua, Nicaragua, con vientos máximos sostenidos de 65 kilómetros por hora y un desplazamiento lento hacia el oeste de aproximadamente 6 kilómetros por hora.






