La Inglaterra de Harry Kane, que sueña con conquistar su segundo título mundial 60 años después, se enfrenta este sábado en Miami a Noruega y a su máquina goleadora Erling Haaland en los cuartos de final del torneo.
Tras derrotar a México por 3-2, superando la altitud, el fervor de la afición en el Azteca y la expulsión del defensa Jarell Quansah en la segunda parte, los ingleses llegan a Florida como favoritos.
Con Kane y Jude Bellingham en plena forma, los hombres de Thomas Tuchel tendrán sin embargo que solucionar sus fragilidades defensivas si no quieren sufrir el martillo de Haaland.
El delantero del Manchester City, nacido en Inglaterra, viene de mandar a casa a Brasil con un doblete y lleva siete tantos en su primer Mundial.
La estrella se encargó de poner el foco en su rival antes del duelo. «Creo que hay claros favoritos ahí fuera, Inglaterra es uno de ellos», declaró a la prensa el jueves. «Creo que todos ustedes deberían poner toda la presión posible sobre los ingleses».
Haaland apunta a una realidad. Las expectativas sobre ambos equipos no pueden ser más distintas.
La selección del país nórdico, de poco más de cinco millones de habitantes, ya ha hecho más de lo esperado en Norteamérica. En su primer Mundial en 28 años, ha logrado su mejor resultado histórico con el pase a cuartos.
Enfrente, sin embargo, se espera mucho de esta generación dorada inglesa. Finalistas de las dos últimas Eurocopas, los británicos presentan argumentos de sobra para ganar su segundo Mundial.
Entre sus mejores bazas, los Tres Leones cuentan con la dupla Bellingham-Kane para resolver problemas. El centrocampista del Real Madrid y el delantero del Bayern Munich han marcado entre los dos 10 de los 11 goles de su equipo.
El seleccionador de Inglaterra, Thomas Tuchel, alabó este viernes al capitán Kane en rueda de prensa.
«Decide todos los partidos para nosotros, así que me estoy quedando sin palabras para describirlo. Es nuestro líder, nuestro capitán, predica con el ejemplo, está en la mejor forma de su vida», declaró el técnico sobre su delantero.






