El financiamiento bancario destinado al sector construcción continuó expandiéndose a un ritmo acelerado durante 2026 y se consolidó como el segmento de mayor crecimiento dentro de la cartera crediticia del sistema financiero salvadoreño.
Datos de la Asociación Bancaria Salvadoreña (Abansa) indican que el crédito otorgado a actividades de construcción alcanzó un saldo de $1,516.5 millones al cierre de mayo, lo que representa un crecimiento interanual de 31.3 %. Este incremento equivale a $379.7 millones adicionales en comparación con los $1,136.8 millones registrados en el mismo mes de 2025.
La gremial, que integra a los 13 bancos que operan en el país, señala que la cartera destinada a este sector representa el 7.7 % del total de préstamos otorgados por el sistema bancario. El desempeño refleja una mayor demanda de financiamiento para proyectos vinculados al desarrollo urbano, residencial, comercial y turístico.

El comportamiento del crédito coincide con la expansión que muestra la actividad constructora en la economía salvadoreña. Según cifras de la Secretaría Ejecutiva del Consejo Monetario Centroamericano (Secmca), el sector construcción registró un crecimiento interanual de 18.5 % a abril de 2026, la tasa más alta entre los países de Centroamérica.
La evolución favorable del sector también ha tenido impacto en actividades relacionadas. El informe regional destaca que las actividades inmobiliarias crecieron 6.4 % en términos interanuales, evidenciando una mayor dinámica en la demanda de espacios residenciales, comerciales y de servicios.
El crecimiento simultáneo del crédito y de la actividad económica vinculada a la construcción sugiere un fortalecimiento de la inversión privada en el país. La disponibilidad de financiamiento bancario ha permitido respaldar nuevos proyectos y ampliar iniciativas en ejecución, contribuyendo al dinamismo de uno de los sectores con mayor expansión durante 2026.
Especialistas señalan que la continuidad de esta tendencia dependerá de factores como la evolución de las tasas de interés, la confianza de los inversionistas y el ritmo de ejecución de proyectos inmobiliarios y de infraestructura previstos para los próximos meses.






