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Bruxismo: el hábito involuntario de rechinar los dientes que puede afectar la salud dental

El bruxismo es el término médico que describe el acto involuntario de apretar o rechinar los dientes. Esta afección puede manifestarse tanto durante el día como durante la noche, y aunque es común, en algunos casos puede generar complicaciones en la salud dental y general.

Tipos de bruxismo
El bruxismo diurno se caracteriza por el apretamiento o rechinamiento de los dientes mientras la persona está despierta, generalmente de manera inconsciente. Por otro lado, el bruxismo nocturno ocurre durante el sueño y es considerado un trastorno del movimiento relacionado con la calidad del descanso. Las personas con bruxismo nocturno tienen mayor probabilidad de presentar otros trastornos del sueño, como ronquidos o apnea del sueño, y algunas solo descubren la afección cuando surgen problemas en dientes o mandíbula.

Cómo afecta el bruxismo a sus dientes | Dr. Fernández

Síntomas a tener en cuenta
Entre los principales síntomas del bruxismo se incluyen:

  • Rechinar los dientes, audible incluso para la persona que duerme junto a ti.

  • Dientes aplanados, astillados, flojos o con desgaste del esmalte.

  • Dolor o sensibilidad dental.

  • Tensión muscular o bloqueo de la mandíbula, con posibles sonidos de clic o chasquido.

  • Dolor facial, en cuello o mandíbula.

  • Cefaleas tensionales localizadas en las sienes.

  • Dificultades para dormir.

El especialista recomienda acudir regularmente al dentista para detectar signos de bruxismo y prevenir daños mayores.

Cuándo consultar a un profesional
Se sugiere visitar a un dentista o profesional de la salud si se presentan síntomas de rechinar o apretar los dientes, o si surgen molestias en la mandíbula o los dientes. Es importante mencionar cualquier observación sobre bruxismo en niños durante sus revisiones dentales.

Causas y factores de riesgo
Aunque no se conoce una causa única, el bruxismo puede relacionarse con factores físicos, genéticos y de salud mental. Entre ellos destacan:

  • Estrés, ansiedad, frustración o concentración intensa.

  • Edad: es más común en niños pequeños y tiende a desaparecer con la adultez.

  • Personalidad: individuos agresivos, competitivos o hiperactivos tienen mayor riesgo.

  • Hábitos orales: morder labios, lengua o mejillas, y masticar chicle en exceso.

  • Medicamentos y sustancias: consumo de tabaco, alcohol, cafeína o ciertas drogas recreativas; algunos fármacos para salud mental también pueden inducir bruxismo.

  • Antecedentes familiares: el bruxismo nocturno puede presentarse en familias.

  • Otras afecciones médicas: Parkinson, demencia, reflujo gastroesofágico, epilepsia, trastornos del sueño y déficit de atención e hiperactividad.

Complicaciones
En la mayoría de los casos, el bruxismo no genera problemas graves. Sin embargo, cuando es intenso o frecuente, puede causar:

  • Daños en dientes, mandíbulas, empastes y coronas.

  • Dolor facial y mandibular intenso.

  • Problemas en las articulaciones temporomandibulares, con dolor y chasquidos al abrir o cerrar la boca.

  • Cefaleas tensionales recurrentes.

El bruxismo es una afección que requiere atención y seguimiento médico, especialmente si afecta la calidad de vida, la salud dental o el descanso nocturno. Detectarlo a tiempo permite prevenir complicaciones y mejorar el bienestar general.

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