El Starship de SpaceX, el cohete más grande y más poderoso que se ha creado despegó de su plataforma de lanzamiento en Boca Chica, Texas.
Pero el primer vuelo de la empresa de Elon Musk, que comenzó con un rugido masivo de los 33 motores de su propulsor Super Heavy, terminó pocos segundos después de que comenzó a dirigirse hacia el cielo.

El cohete pudo pasar un punto clave: despejar la torre de lanzamiento y no volar la infraestructura de la plataforma.
Pero fue en el punto en que el propulsor trató de separarse cuando las cosas salieron mal. El propulsor comenzó a dar vueltas y luego, una explosión.
SpaceX llamó al evento un «desmontaje rápido no programado».






