Entre el 23 y el 29 de diciembre, la Dirección General de Protección Civil contabilizó 115 personas con quemaduras provocadas por el uso de pólvora, una cifra que, aunque muestra una reducción frente a años anteriores, podría incrementarse conforme avanzan las celebraciones de fin de año, cuando aún continúa la comercialización de productos pirotécnicos.
El director de la institución, Luis Amaya, explicó que del total de casos reportados, al menos 37 corresponden a menores de edad. Dentro de este grupo, 16 niños tienen entre 1 y 9 años, mientras que 21 adolescentes se ubican en el rango de 10 a 18 años. El resto de los afectados, 72 personas, tiene edades entre los 19 y 59 años, lo que, según el funcionario, evidencia que los adultos siguen siendo quienes más contribuyen a estas estadísticas.
En cuanto a la gravedad de las lesiones, Protección Civil detalló que 46 personas presentaron quemaduras de primer grado, 48 de segundo grado y 21 de tercer grado, consideradas las más severas por el riesgo de complicaciones médicas. Amaya subrayó que estas últimas suelen requerir tratamientos prolongados y generan mayores secuelas.
El informe oficial también identifica los tipos de pirotécnicos involucrados en los incidentes. Los morteros encabezan la lista con 51 casos, seguidos de cohetillos (16), pólvora china (10), estrellitas (5), silbadores (4), buscanigüas (2), volcancitos (2) y otros productos (20). La combinación de consumo de bebidas alcohólicas y manipulación de pólvora fue señalada como uno de los principales factores de riesgo entre los adultos lesionados.
Amaya reiteró el llamado a la responsabilidad de padres y encargados de menores, advirtiendo que el uso inadecuado de pólvora puede derivar en consecuencias legales cuando los niños resultan lesionados, además del impacto físico y emocional que implican este tipo de accidentes.
De manera paralela, los cuerpos de socorro reportaron una disminución en las atenciones durante las festividades navideñas. Cruz Roja Salvadoreña, Cruz Verde Salvadoreña y Comandos de Salvamento atendieron en conjunto a 20 personas quemadas en Navidad. Omar Ayala, jefe de Crisis de Cruz Roja, informó que solo en la Nochebuena se auxiliaron 14 casos, una cifra considerablemente menor en comparación con años anteriores, cuando se superaban los 50 atendidos.
Ayala señaló que, pese a la reducción, persisten prácticas culturales que impulsan la compra de pirotécnicos prohibidos, como morteros de gran tamaño, lo que puede derivar en lesiones graves e incluso amputaciones. En tanto, Carlos Fuentes, vocero de Comandos de Salvamento, indicó que su institución solo atendió a cuatro personas, aunque recalcó que ningún tipo de pólvora es seguro y que las curaciones suelen ser dolorosas y prolongadas.
Desde Cruz Verde Salvadoreña, su presidente Luis Laínez informó que en San Salvador se atendieron tres casos, principalmente por quemaduras de primer grado. En conjunto, los reportes difundidos por las instituciones de socorro en redes sociales indican que al menos 34 personas resultaron lesionadas por pólvora durante el 24 y 25 de diciembre.
Las autoridades insisten en mantener la vigilancia y reforzar la prevención en los últimos días del año, con el objetivo de evitar que las cifras de personas quemadas aumenten y de promover celebraciones más seguras para la población.






