La Dirección General de Protección Civil elevó este martes a alerta roja la situación por sequía meteorológica y agrícola en todo El Salvador, debido al déficit de lluvias y al riesgo que las condiciones representan para el abastecimiento de agua, las actividades agropecuarias, los medios de vida y la seguridad alimentaria de la población.
La medida considera el comportamiento climático previsto para los próximos meses, marcado por la influencia de El Niño, cuya intensidad podría aumentar hasta niveles fuertes o muy fuertes entre finales de 2026 e inicios de 2027. El pronóstico del Ministerio de Medio Ambiente señala que entre agosto y octubre las lluvias podrían mantenerse por debajo del promedio, con probabilidades de déficit de hasta 90 % en sectores de las zonas paracentral y oriental del país.
La declaratoria también toma como referencia el comportamiento irregular de las precipitaciones durante este año. En mayo se registró un déficit de lluvias del 41 %, mientras que el inicio anticipado de la canícula y tres episodios de sequía meteorológica han agravado el escenario. El último período seco comenzó el 7 de agosto y ha dejado hasta 19 días consecutivos sin lluvias en algunos puntos.
Como parte de la respuesta, Protección Civil instruyó activar las estructuras del Sistema Nacional de Protección Civil y fortalecer la coordinación entre las autoridades departamentales y municipales. Las instituciones deberán dar seguimiento a variables como las precipitaciones, humedad del suelo, caudales, disponibilidad de agua y estado de los cultivos y sistemas productivos.
La atención prioritaria estará dirigida a las zonas con alta y muy alta vulnerabilidad al déficit hídrico, incluyendo sectores del corredor seco nacional. Las autoridades deberán realizar evaluaciones periódicas para determinar las comunidades más afectadas, las pérdidas en actividades agrícolas y pecuarias y las necesidades de abastecimiento de agua.
Entre las medidas previstas figuran el fortalecimiento de las reservas de agua, el uso responsable del recurso, asistencia técnica para productores y acciones destinadas a reducir daños en cultivos y ganado. También se contempla apoyo económico temporal y focalizado para familias que enfrenten una reducción o pérdida de sus medios de subsistencia.
La alerta roja entró en vigencia este 25 de agosto y permanecerá activa mientras Protección Civil no emita una disposición que la modifique o deje sin efecto. Las autoridades mantendrán el monitoreo de las condiciones meteorológicas, agroclimáticas, hidrológicas y sanitarias para evaluar la evolución de la emergencia.






