El mercado internacional del café cerró agosto prácticamente sin cambios. El Precio Indicador Compuesto (I-CIP) de la Organización Internacional del Café (OIC) promedió $2.87 por libra, el mismo valor registrado durante julio, en un escenario marcado por las dudas sobre la disponibilidad del grano y las condiciones climáticas que podrían afectar las próximas cosechas.
La cotización todavía se encuentra por debajo de los máximos alcanzados en 2025. En noviembre del año pasado, el café llegó a $3.30 por libra, pero durante 2026 perdió terreno hasta tocar los $2.48 en junio.
Durante agosto, el comportamiento del mercado estuvo condicionado principalmente por las perspectivas sobre el suministro de café arábica y la posible incidencia de El Niño. En los primeros días del mes, las preocupaciones climáticas impulsaron los precios; posteriormente, las lluvias registradas en Brasil redujeron parte de esa presión alcista.
Brasil concentra buena parte de la atención del mercado debido a su papel como principal productor y exportador mundial. La comercialización de la cosecha correspondiente al ciclo 2026-2027 avanzó por debajo de lo esperado, una situación que generó inquietud sobre la cantidad de café disponible para abastecer al mercado.
Las condiciones climáticas también cobran relevancia porque las plantas se encuentran en una etapa de floración previa al inicio de la cosecha, prevista para octubre tanto en Brasil como en El Salvador. A esto se suma el pronóstico de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), que señaló una probabilidad superior al 90 % de un El Niño muy intenso durante el otoño e invierno del ciclo 2026-2027 en el hemisferio norte.
Hacia el cierre de agosto surgió otro elemento que modificó las expectativas de los operadores: reportes sobre restricciones en la capacidad de almacenamiento de café en Brasil. Esta situación podría incrementar la presión sobre los productores para colocar el grano en el mercado y limitar el espacio para nuevas existencias.
El comercio también estuvo influido por las medidas arancelarias de Estados Unidos. Desde el 22 de julio de 2026, Washington aplica un arancel del 25 % a las importaciones procedentes de Brasil, aunque el café verde y el café soluble quedaron fuera de esta medida.
Por otra parte, las existencias certificadas de café arábica registradas por ICE disminuyeron durante agosto y terminaron el mes en 223,976 sacos, su nivel más bajo desde 1999.
En cuanto al comercio mundial, las exportaciones de café en todas sus presentaciones crecieron 3.3 % en julio, hasta alcanzar 12.23 millones de sacos. El desempeño, sin embargo, no fue uniforme: México y Centroamérica registraron una reducción, mientras Asia, Oceanía y Sudamérica reportaron incrementos.






