La zona oriental de El Salvador contará con una nueva infraestructura para fortalecer su sistema eléctrico y acompañar el crecimiento de la demanda. La Empresa Transmisora de El Salvador colocó la primera piedra de la Línea de Transmisión San Miguel-Morazán, una obra que permitirá ampliar la cobertura de la red y facilitar el acceso a electricidad para unos 10,000 nuevos usuarios.
El proyecto contempla 34.5 kilómetros de recorrido y la instalación de 109 torres de doble circuito, con una tensión de 115 kilovoltios y una capacidad de 130 megavoltios amperios. La línea atravesará sectores de San Miguel, Uluazapa, Comacarán, El Divisadero y San Francisco Gotera, y también permitirá habilitar nuevos puntos de conexión para empresas distribuidoras y generadores de energía.
Durante el acto, realizado en el caserío Los Ranchos, cantón Miraflores, el presidente de la empresa transmisora, Edwin Núñez, señaló que la obra busca responder al aumento de la demanda y mejorar las condiciones de regulación y tensión del servicio eléctrico. “Sin transmisión no hay desarrollo”, afirmó el funcionario al destacar la importancia de la nueva infraestructura para la actividad económica de la región.






