El Gobierno de El Salvador lanzó este martes una ofensiva total contra las bandas de contrabando que introducen productos ilegales al país, según anunció el ministro de Seguridad y Justicia, Gustavo Villatoro. La medida surge tras el asesinato del cabo Pablo Israel Cortez Recinos, ocurrido el pasado 6 de febrero en El Brujo, Metapán, Santa Ana, un hecho que las autoridades atribuyen a estas estructuras criminales.
«Arranca una guerra sin cuartel contra estas organizaciones, que no solo introducen productos ilícitos, sino que corrompen funcionarios y amenazan la vida de nuestros mejores jóvenes», expresó Villatoro durante la conferencia de prensa. El ministro aclaró que la acción responde a instrucciones del presidente Nayib Bukele, y que su objetivo es desarticular las redes de contrabando antes de que escalen al nivel de las pandillas.
Durante la presentación del gabinete de seguridad ampliado, se informó la captura de cinco presuntos implicados en el asesinato del cabo Cortez: David Josué Salterio Polanco, alias «Chihuahua»; Aldo Abel Lara López, alias «Cuto»; Justin Alexander Ramírez Maldonado; Meybelin Michelle Martínez Flores; y Mario Ernesto Guevara Pineda, considerado cabecilla y enlace entre Guatemala y El Salvador.
El fiscal general Rodolfo Delgado confirmó que los detenidos enfrentarán cargos de homicidio agravado, contrabando y agrupaciones ilícitas. Villatoro enfatizó que el país no puede mostrar “empatía equivocada” con estas redes, recordando que en el pasado la tolerancia permitió la expansión de pandillas.
Con estas medidas, el Gobierno salvadoreño busca reforzar la seguridad y proteger a los miembros de la Policía, el Ejército y la población civil frente a las estructuras criminales que amenazan la paz y el orden público.






