La presidenta de Perú, Keiko Fujimori, anunció que buscará incorporar estrategias de seguridad implementadas en El Salvador, luego de conocer las instalaciones del Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT), donde destacó el aislamiento de los reclusos como uno de los principales aspectos del modelo penitenciario salvadoreño.
Durante su visita a la megacárcel, ubicada en Tecoluca, San Vicente Sur, Fujimori señaló que le llamó la atención la ausencia de mecanismos que permitan a los privados de libertad mantener comunicación con el exterior o coordinar actividades delictivas desde el interior del recinto. También resaltó la vigilancia militar, la eliminación de las visitas y las restricciones de comunicación entre los internos.
La mandataria peruana reconoció que las medidas aplicadas son estrictas, pero defendió su implementación como una forma de proteger a la población que no está involucrada en actividades criminales. Además, manifestó su interés en conocer programas de rehabilitación como el Plan Cero Ocio, que contempla actividades para los reclusos.

Fujimori aclaró que las realidades de Perú y El Salvador son diferentes, aunque considera viable adaptar algunas experiencias, entre ellas la construcción de centros penitenciarios en periodos de siete meses, el fortalecimiento de los controles de seguridad y las reformas legales para combatir a las estructuras criminales.
Por su parte, el presidente Nayib Bukele afirmó que su Gobierno no pretende imponer el modelo salvadoreño a otros países, pero manifestó su disposición a compartir la experiencia acumulada en materia de seguridad. También advirtió que replicar exactamente el sistema no tendría sentido, pues cada nación debe considerar sus propias condiciones.
Al abordar las reformas necesarias para enfrentar la criminalidad, Bukele destacó la depuración del sistema judicial como uno de los factores determinantes en la estrategia salvadoreña. Fujimori, en tanto, planteó la necesidad de modificar el enfoque de la justicia peruana, al considerar que debe darse mayor prioridad a la protección y representación legal de las víctimas, y no únicamente a la defensa de los acusados.
La presidenta también reconoció las dificultades políticas que enfrenta su administración en el Congreso peruano, donde aseguró contar con el 30 % de los representantes. Según detalló, de 66 puntos legislativos que ha solicitado, únicamente 27 han recibido respaldo. Pese a ello, adelantó que se permitirá declarar a las organizaciones criminales como grupos terroristas.
La visita oficial de Fujimori a El Salvador concluye este viernes, después de sostener encuentros con el gabinete de seguridad y recorrer el CECOT. Durante la agenda bilateral, ambos gobiernos firmaron acuerdos y asumieron compromisos de cooperación en seguridad, salud, educación, turismo e inversiones. La mandataria peruana también extendió una invitación pública a Bukele para que visite Perú.






