El desarrollo de nuevas fuentes de energía limpia continúa ganando terreno en El Salvador. Como parte de ese avance, AES El Salvador y la empresa ECORAY inauguraron la planta fotovoltaica Santa Ana IV, una infraestructura que amplía la capacidad de generación renovable del país y refuerza el suministro energético nacional.
La nueva instalación requirió una inversión superior a los 60 millones de dólares y cuenta con una capacidad de generación de 55 megavatios nominales (MWn) y 73 megavatios pico (MWp), convirtiéndose en el parque solar más grande operado por AES en territorio salvadoreño.

Con la entrada en funcionamiento de Santa Ana IV, AES incrementa a 18 el número de parques solares que administra en el país, alcanzando una capacidad total de generación de 186 MW nominales. Según la compañía, esta infraestructura representa cerca de una cuarta parte de toda la energía solar producida en El Salvador.
El proyecto incorpora tecnología de última generación para optimizar el aprovechamiento de la radiación solar. Entre sus principales componentes destacan más de 124 mil paneles bifaciales, capaces de captar energía por ambos lados, así como sistemas automatizados de seguimiento solar que permiten mejorar el rendimiento de la generación durante el día.

La electricidad producida por la planta será incorporada directamente al sistema nacional de transmisión, beneficiando especialmente a la zona occidental del país y contribuyendo a la estabilidad del servicio eléctrico.
Además de su aporte energético, Santa Ana IV tendrá un impacto positivo en materia ambiental. La empresa estima que la operación de la planta evitará la emisión de aproximadamente 119 mil toneladas de dióxido de carbono al año, contribuyendo a los esfuerzos de mitigación del cambio climático.
La inauguración de este proyecto se suma a una estrategia de inversión en energías renovables que AES impulsa desde hace más de una década. Entre los proyectos desarrollados durante ese período figuran la planta de biogás de Nejapa, la central solar AES Moncagua, el complejo fotovoltaico Bósforo y la planta híbrida de Meanguera del Golfo, que integra generación solar con almacenamiento mediante baterías.

Con una inversión acumulada cercana a los 270 millones de dólares en proyectos fotovoltaicos, la compañía continúa apostando por la diversificación de la matriz energética nacional y por el crecimiento de fuentes renovables que contribuyan al desarrollo económico y ambiental del país.
La puesta en operación de Santa Ana IV marca un nuevo paso en la expansión de la generación limpia en El Salvador, consolidando la participación de la energía solar como uno de los pilares para atender la demanda eléctrica futura con criterios de sostenibilidad y eficiencia.






