El rock en español perdió el 4 de septiembre de 2014 a una de sus figuras más influyentes. Gustavo Adrián Cerati murió en Buenos Aires, cuatro años después del accidente cerebrovascular que sufrió al concluir un concierto en Caracas.
Su trayectoria estuvo marcada por una constante búsqueda musical. Al frente de Soda Stereo, alcanzó proyección internacional desde los años 80 y participó en la evolución del rock latinoamericano con producciones como Signos, Canción animal y Dynamo.
Cerati también construyó una sólida etapa como solista, en la que exploró nuevas sonoridades a través de álbumes como Amor amarillo, Bocanada y Ahí vamos. Esa capacidad para reinventarse amplió su influencia más allá de Soda Stereo.
A doce años de su muerte, su obra continúa formando parte de la cultura musical latinoamericana y sigue siendo una referencia para artistas de distintas generaciones. Su legado permanece como uno de los más importantes que dejó el rock en español.






