La recién estrenada película de Super Mario Bros es toda una sensación en todo el mundo. Aunque muchos críticos no le han dado la mejor de las calificaciones, es un hecho que a los fans del plomero no les ha importado en lo más mínimo. Los cines están a reventar y con razón: Mario es uno de los personajes más queridos por todas las generaciones que lo han conocido. No hay nadie que pueda decirse ajeno al fenómeno: o has jugado algún videojuego de él o has escuchado hablar de él.
Asimismo, el misticismo de Mario es tan grande que sus fans siempre tienen ideas especiales para honrarlo y más en estos momentos que todos hablan de él. No hubo mejor ejemplo que la fotografía familiar que se ha viralizado en las últimas horas en una sucursal de Cinépolis. La imagen fue compartida por la cuenta de Out Of Context México en Twitter y rápidamente la imagen ya estaba por todos lados. Y vaya que se lo tomaron muy en serio, pues cada integrante iba de un personaje diferente: Mario, Luigi, La Princesa Peach, Yoshi y Toad.
No les faltaron ni ganas ni creatividad para disfrutar la película al máximo y de una manera muy particular. La simpatía que despertó hizo que muchas personas elogiaran el ingenio de este familia. Se ha vuelto habitual que, en cada estreno masivo, los asistentes se disfracen de la temática y protagonistas (o antagonistas) del filme en turno. Muy recordados son, por ejemplo, los disfraces del Hombre Araña y los Minions.
Se ha vuelto toda una costumbre, sí, pero lo que más llamó la atención en este caso es que fuera la familia entera la que acudiera caracterizada de cada uno de los personajes más entrañables del universo de Mario. Un universo que ha ido evolucionando al paso de lo años. Si durante los 90 se vivió un boom con el primer juego de video, Super Mario Bros, las secuelas lo confirmaron como un hito mundial, y en particular como un personaje imposible de ignorar en México.
Su constante innovación en cuanto a formatos de videojuegos —no hay generación de consolas en la que no haya estado presente— le ha otorgado una vigencia que, como se puede ver, no entiende ni de generaciones ni de pena: ¿por qué habría de ruborizar a alguien disfrutar de una película en familia? Todo lo contrario y más en esta época en la que el cine ha demostrado su vigencia como un gran método para unir a las familias y brindar entretenimiento para todos. Es una de esas actividades que tienen casi todo a su favor.






