El Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) informó que El Salvador atraviesa el primer evento seco de la temporada lluviosa de 2026, una condición climática asociada a la reducción temporal de las precipitaciones y al inicio del período canicular en el territorio nacional.
De acuerdo con un informe especial emitido por la institución, desde el pasado 23 de junio se ha observado una disminución en la frecuencia e intensidad de las lluvias, las cuales se han presentado de forma aislada y con bajos acumulados. Este comportamiento responde a diversos factores atmosféricos, entre ellos el fortalecimiento del flujo de vientos del este sobre el Caribe y el Pacífico centroamericano, el aumento de las temperaturas y la presencia de polvo proveniente del Sahara.
El monitoreo realizado por la cartera de Estado revela que 42 estaciones meteorológicas distribuidas en diferentes puntos del país registran actualmente condiciones de sequía meteorológica débil. Asimismo, se reportan entre cinco y seis días consecutivos sin lluvias significativas en sectores de la zona oriental, paracentral y en el departamento de Chalatenango.
Las autoridades aclararon que la sequía meteorológica corresponde únicamente a un déficit temporal de precipitaciones respecto a los valores habituales y no implica necesariamente afectaciones inmediatas en los cultivos ni problemas de abastecimiento de agua.
A pesar de la disminución de las lluvias, el MARN destacó que gran parte del territorio nacional mantiene niveles de humedad en el suelo dentro de rangos normales, gracias a las precipitaciones registradas durante las semanas previas. Sin embargo, se han identificado áreas con una leve reducción de humedad en sectores específicos de los departamentos de Cabañas, La Paz, Santa Ana y Ahuachapán.
En cuanto a las condiciones climáticas previstas para los próximos días, la institución señaló que continuará predominando un ambiente cálido a nivel nacional, mientras que las lluvias seguirán siendo limitadas, principalmente en la zona oriental. Aunque el desplazamiento de algunas ondas tropicales podría generar precipitaciones aisladas y tormentas eléctricas, estas tendrían una distribución irregular y una duración breve.
Las proyecciones climáticas para julio indican además la posibilidad de que se presenten entre dos y tres episodios de sequía meteorológica dentro de una canícula que podría extenderse desde finales de junio hasta agosto. No obstante, el MARN indicó que, por el momento, la probabilidad de una ola de calor en el país permanece baja, pese a las altas temperaturas que continuarán registrándose durante las próximas semanas.






