Mirar hacia atrás para planificar el futuro fue el eje central del encuentro con el que la Fundación Salvadoreña para la Salud y el Desarrollo Humano (FUSAL) conmemoró sus 40 años de trayectoria en El Salvador.
La actividad reunió a representantes de distintos sectores para repasar el impacto de los programas desarrollados durante cuatro décadas y abrir una conversación sobre los desafíos que enfrenta el país en materia de desarrollo humano.

A lo largo de la jornada, la institución presentó un recorrido por su historia y por el trabajo realizado junto a comunidades de los 14 departamentos.
Los asistentes conocieron la evolución de proyectos impulsados desde 1986, año en que la Fundación fue creada por un grupo de empresarios liderados por Luis Poma con el objetivo de contribuir al bienestar de la población mediante iniciativas de carácter social.
El evento también sirvió como plataforma para exponer las prioridades que marcarán la siguiente etapa de la organización. Entre ellas sobresalen el fortalecimiento de los programas dirigidos a la primera infancia, la continuidad de las acciones en educación y el impulso de proyectos que promuevan el desarrollo local y la generación de oportunidades sostenibles.

Durante su intervención, Alejandro Poma, presidente de FUSAL, destacó la importancia de mantener el compromiso con las comunidades y de seguir identificando nuevas formas de responder a las necesidades sociales. Asimismo, reconoció el papel que han desempeñado las alianzas con empresas, organismos internacionales y organizaciones de la sociedad civil para ampliar el alcance de las iniciativas desarrolladas por la Fundación.

La conmemoración cerró con un mensaje enfocado en el futuro. Más que una celebración de los logros alcanzados, el encuentro se convirtió en un espacio para plantear metas y reafirmar el compromiso de continuar trabajando junto a diferentes sectores para impulsar el desarrollo humano en El Salvador durante las próximas décadas.






