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Construcción lidera crecimiento económico de El Salvador

El sector construcción se consolidó en 2025 como el principal motor de la economía salvadoreña, al alcanzar su mayor ritmo de crecimiento en al menos dos décadas, de acuerdo con datos oficiales del Banco Central de Reserva (BCR).

La actividad registró una expansión de 24.41 %, un salto significativo frente al modesto 1.29 % observado en 2024. Este desempeño no solo marca un punto de inflexión para la industria, sino que también la posiciona como el rubro con mayor dinamismo dentro del producto interno bruto (PIB), que en su conjunto creció 3.9 % al cierre del año.

Según el BCR, se trata de la tasa más alta desde que se tienen registros comparables bajo la actual base estadística, lo que refleja un ciclo de fuerte recuperación y expansión tras años marcados por volatilidad. En el historial reciente, la construcción ha enfrentado episodios de contracción en 2009, durante la crisis financiera internacional; en 2014 y 2015, con caídas más moderadas; y en 2020, cuando la pandemia de COVID-19 provocó un desplome de -17.81 %.

Construcción en El Salvador proyecta más de $2,500 millones en inversión  para 2025 - Derecho y Negocios

Superado ese impacto, el sector ha mantenido una senda de crecimiento sostenido, con tasas que superan ampliamente el promedio de la economía: 6.63 % en 2021, 12.57 % en 2022 y 18.85 % en 2023. Aunque en 2024 el avance fue más débil, el repunte de 2025 confirma una aceleración impulsada por la inversión.

La autoridad monetaria atribuye este comportamiento a la ejecución de proyectos tanto públicos como privados, así como a un aumento en la demanda de servicios vinculados, especialmente en transporte de carga y pasajeros, lo que evidencia el efecto multiplicador de la construcción sobre otras actividades.

Este dinamismo también se trasladó a sectores conexos. Las actividades de minas y canteras se ubicaron como el segundo rubro con mayor crecimiento, al expandirse 8.7 %, mientras que el segmento inmobiliario avanzó 2.7 %, mostrando una evolución más moderada pero consistente.

A lo largo del año, la industria mantuvo un ritmo elevado en todos los trimestres, con crecimientos de dos dígitos: 17.72 % en el primero, 34.09 % en el segundo —el más alto—, 27.22 % en el tercero y 19.71 % en el último período.

Desde el sector privado, la Cámara Salvadoreña de la Construcción (Casalco) ha destacado que la industria atraviesa una etapa de alto dinamismo, favorecida por mayores niveles de inversión, procesos administrativos más ágiles y un entorno de seguridad que incentiva el desarrollo de proyectos.

De acuerdo con su presidente, José Velásquez, el portafolio de inversión alcanzó los $3,000 millones en 2025, con perspectivas de escalar entre $3,500 millones y $4,000 millones en 2026, en línea con la continuidad de obras estratégicas.

La inversión pública seguirá siendo un pilar clave. El Programa Anual de Inversión Pública (PAIP) proyecta $2,696.52 millones para 2026, incluyendo iniciativas de alto impacto como el Aeropuerto del Pacífico en La Unión, el programa Mi Nueva Escuela y la ampliación del tramo de Los Chorros.

Con este escenario, la construcción se perfila como uno de los sectores determinantes para sostener el crecimiento económico del país, apalancando tanto la inversión privada como el gasto público en infraestructura y consolidando su rol como eje de desarrollo productivo.

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