La canasta básica alimentaria cerró diciembre con una leve reducción en sus precios, impulsada principalmente por la baja en productos esenciales como tortillas, frijoles y verduras, de acuerdo con el más reciente informe de la Oficina Nacional de Estadísticas y Censos (Onec).
Según los datos oficiales, el costo de la canasta básica en el área urbana se situó en $252.07 en diciembre de 2025, lo que representa una disminución de $1.24 respecto a noviembre, cuando alcanzó los $253.32. En el ámbito rural, el valor pasó de $185.30 a $184.49, reflejando una reducción mensual de $0.81.
La Onec destaca que la canasta alimentaria rural, que en meses anteriores había registrado precios elevados no observados en casi tres años, finalizó 2025 en su nivel más bajo de los últimos siete meses, específicamente desde mayo. En tanto, la canasta urbana mostró un alivio tras el incremento reportado en noviembre.
El comportamiento a la baja en el área urbana estuvo influenciado por la reducción en las raciones de pan, tortillas y verduras, rubro que contempla productos como papa, cebolla, chile verde, tomate, güisquil y repollo. A ello se sumaron disminuciones en los precios de carnes (res, cerdo y aves), frijoles y huevos.
En el caso de la zona rural, aunque la metodología de la Onec —vigente desde 1983— no incluye verduras ni pan en el cálculo de la canasta básica, el informe de diciembre confirma una reducción en los precios de tortillas, carnes, huevos y frijoles.
No obstante, el reporte también señala aumentos en ambas zonas en las raciones de arroz, grasas y frutas, mientras que los precios de la leche fluida y el azúcar se mantuvieron sin cambios durante el mes.
Producción local incide en los precios
El viceministro de Agricultura y Ganadería, Óscar Domínguez, atribuyó la estabilidad y reducción de precios observada en diciembre a un mayor abastecimiento de productos de temporada, resultado del incremento en la producción agrícola nacional.
A través de redes sociales, el funcionario aseguró que las familias salvadoreñas se beneficiaron de precios más bajos en productos como tomate, chile, papa, cebolla, lechuga y otras hortalizas, que actualmente se comercializan en los agromercados del país.
Domínguez destacó que el fortalecimiento del sector agrícola ha permitido pasar de cultivos de pequeña escala a extensiones productivas de entre 30 y 200 manzanas, combinando métodos manuales y mecanizados. Asimismo, señaló que pequeños productores se han organizado para conformar áreas de cultivo conjuntas de al menos 15 manzanas.
Durante años, El Salvador dependió en gran medida de la importación de frutas y verduras debido a la limitada producción local. Sin embargo, el Ministerio de Agricultura sostiene que esta dependencia ha disminuido gracias a los programas de cosecha, una postura respaldada por organizaciones como la Mesa Agropecuaria Rural e Indígena y la Asociación Nacional de Trabajadores Agropecuarios (ANTA).






