El presidente de la República, Nayib Bukele, se pronunció este viernes sobre el proceso judicial que enfrenta un grupo de presuntos cabecillas de estructuras de pandillas, en medio de cuestionamientos dirigidos a medios internacionales y organizaciones no gubernamentales que han referido a algunos de los acusados como “civiles”.
El mandatario cuestionó esas denominaciones y sostuvo que existe una narrativa internacional que, a su juicio, no refleja el impacto de estas estructuras criminales en el país. “Estos son los ‘presuntos miembros de pandillas’ de los que hablan algunos medios internacionales. Los mismos a los que ciertas ONG llaman ‘civiles’ y defienden con tanta insistencia”, expresó.
Bukele afirmó que los imputados no pueden ser considerados inocentes desde la perspectiva de las comunidades afectadas por la violencia, al señalar que los delitos atribuidos han tenido consecuencias directas en la población salvadoreña.
De acuerdo con el presidente, 486 personas enfrentan actualmente cargos relacionados con delitos de alto impacto, entre ellos homicidio, violación, extorsión y secuestro. Añadió que varios de los procesados ya cuentan con condenas previas por hechos delictivos.
Asimismo, indicó que el caso judicial contempla alrededor de 47,000 delitos vinculados a estas estructuras criminales, incluyendo más de 29,000 homicidios, los cuales habrían sido ordenados o ejecutados bajo su organización.
El jefe de Estado explicó que el proceso se sustenta en el principio de “responsabilidad de mando”, figura jurídica que permite atribuir responsabilidad penal a líderes por acciones cometidas dentro de una estructura jerárquica. En ese sentido, citó como antecedente histórico su aplicación en los Juicios de Núremberg tras la Segunda Guerra Mundial.
“Si Europa pudo aplicarlo, nosotros también. No valemos menos que ellos y también tenemos derecho a vivir en paz”, concluyó Bukele.






