El Atlético de Madrid cayó ante el Arsenal (1-0) con un gol de Saka en el minuto 45 que no hizo justicia a lo visto en el global de la eliminatoria, pero que deja a los ingleses en la final de la Champions y a los españoles eliminados. Murieron en la orilla, con un casero arbitraje de Daniel Siebert. Con Julián lesionado, en un duelo igualado que se decidió por un detalle que cayó del lado ‘gunner’.
Salió bien el conjunto colchonero. Muy bien. Con Le Normand en el centro de la zaga como novedad, desplazando a Pubill al lateral y a Llorente al mediocentro, el Atlético saltó muy serio al césped del Emirates, presionando arriba al Arsenal. Perfectamente plantado, los ingleses tenían el balón en su campo pero cuando querían mirar al área de Oblak, se les hacía de noche.
El primero que amenazó fue el equipo de Simeone. Y en dos ocasiones, ambas por la derecha. En la primera, Giuliano habilitó a Julián, que forzado, la envió fuera. En la segunda, no se encontró rematador. Por la izquierda, un desacertado Lookman no daba salida al equipo. Perdía balones fáciles. Lo que no hacía Koke, líder en la medular y el que mejor sabía interpretar el choque.
No fue hasta el minuto 20 cuando los de Arteta llegaron por primera vez al área rival. Saka le ganó la partida a Ruggeri pero la acción no fue a más. Le Normand y Hancko contenían a Gyokeres. Y Giuliano y Pubill a Trossard. Algún disparo lejano de los británicos y poco más.
Vivía plácidamente el Atlético, hasta que al filo del descanso, todo lo que podía salir mal, salió. Balón en profundidad a Gyokeres que tocó Hancko. El sueco la puso mal, pero tocó Pubill para que la bola le llegara a Trossard. El belga la pegó, y Oblak se lució, pero el rechace lo recogió Saka, adelantándose a Le Normand y Ruggeri, para empujarla a la red. 1-0, en el primer disparo a puerta del Arsenal. En su primera ocasión de la noche. Mucho castigo para un Atlético que no lo merecía. Tocaba remar.
Y dar un paso adelante. Porque con los dos equipos jugando a lo mismo (no cometer errores y aprovechar alguno del rival), el Arsenal era mejor. Lo fue el Atlético hace años, pero ahora no.
La tuvo Giuliano nada más comenzar el segundo acto. Clarísima. Aprovechó una mala cesión para controlar e irse de Raya, pero no fue rápido para disparar y Gabriel le comió la tostada. Luego Raya detuvo a Griezmann, que fue objeto de un claro penalti, pero Siebert se inventó una falta de Pubill. No pudo entrar el VAR.
El partido pedía a Sorloth. Una referencia. Y entró al campo, junto a Molina y Cardoso, por Giuliano, Le Normand y Lookman. Arteta también movió ficha, metiendo a Odegaard e Hincapié. Y Julián, con el tobillo tocado, no pudo más. Se fue con Griezmann. Entraron Baena y Almada. Cambios agotados.






