La Asamblea Legislativa aprobó este jueves una reforma al Código Electoral que modifica la distribución de los escaños legislativos y crea una nueva circunscripción para los salvadoreños residentes en el extranjero. La iniciativa recibió 57 votos y establece que seis diputaciones serán asignadas a la diáspora salvadoreña de cara a futuros procesos electorales.
Con la reforma, el número total de diputados de la Asamblea se mantiene en 60, pero se redistribuyen curules que anteriormente correspondían a los departamentos de San Salvador y La Libertad. San Salvador pasará de 16 a 11 diputados, mientras que La Libertad reducirá su representación de siete a seis escaños.
La modificación incorpora una disposición en el artículo 13 del Código Electoral que determina que, en el caso de la circunscripción en el extranjero, los escaños serán obtenidos mediante una redistribución tomada de los departamentos con mayor índice poblacional, según el último censo nacional.
De acuerdo con la nueva distribución, San Salvador tendrá 11 diputados para una población de 1,563,371 habitantes; La Libertad contará con seis representantes para 765,879 habitantes; mientras que Santa Ana, Sonsonate y San Miguel conservarán cinco escaños cada uno. La nueva circunscripción de salvadoreños en el exterior tendrá seis diputados respaldados por un registro electoral de 961,690 ciudadanos, según datos oficiales del Registro Nacional de las Personas Naturales (RNPN) al 1 de mayo.
Durante la discusión plenaria, el diputado de Nuevas Ideas por Sonsonate, Raúl Chamagua, afirmó que la reforma busca garantizar representación política a los salvadoreños fuera del país y sostuvo que la medida fortalece la democracia y amplía la participación ciudadana.
Según el legislador oficialista, la incorporación de diputados de la diáspora permitirá que quienes residen en el extranjero tengan representación directa dentro del órgano legislativo y participen en las decisiones nacionales.
Sin embargo, la reforma generó cuestionamientos de partidos de oposición y organizaciones civiles. La diputada de Arena por San Salvador, Marcela Villatoro, señaló que la redistribución aprobada no responde a un criterio estrictamente proporcional con base en la población de cada departamento.
La parlamentaria argumentó que, aplicando un cálculo proporcional sobre la población nacional y los 60 escaños legislativos, algunos departamentos tendrían una representación distinta a la aprobada. Indicó que San Salvador debería conservar 16 diputados y advirtió que la reducción implicaría que cerca de medio millón de habitantes quedarían con menor representación legislativa.
La organización Acción Ciudadana también cuestionó el mecanismo utilizado para asignar las curules. Según sus estimaciones, una distribución proporcional basada en la población y el registro electoral exterior habría otorgado ocho escaños a la diáspora y no seis como quedó establecido en la reforma.
Por su parte, la diputada de Vamos, Claudia Ortiz, criticó los cambios al sistema electoral y aseguró que las modificaciones continúan alterando las reglas de las elecciones sin suficientes fundamentos técnicos. La legisladora afirmó que la medida responde a intereses políticos del partido oficial.
En defensa de la iniciativa, la diputada oficialista Suecy Callejas sostuvo que la reforma únicamente reorganiza los 60 escaños ya existentes y aseguró que la representación ciudadana no se elimina, sino que se adapta a la realidad poblacional y al crecimiento del padrón electoral en el exterior.
Con esta reforma, El Salvador incorporará formalmente una circunscripción legislativa para la diáspora salvadoreña, un cambio que modifica la composición territorial de la representación parlamentaria y que abre un nuevo debate sobre los criterios de proporcionalidad y representación política dentro del sistema electoral del país.






