Tras la aprobación de la ratificación de la cadena perpetua en El Salvador, el partido Arena presentó una iniciativa para reformar el Código Penal y establecer penas de hasta 60 años para los “funcionarios corruptos”. La propuesta surge luego de que el presidente de la Asamblea Legislativa, Ernesto Castro, de Nuevas Ideas, cuestionara la valentía de los diputados que no respaldaran la medida.
Durante la discusión en el pleno, Castro aseguró que “es bonito que algunas personas quieren hablar como hombres”, pero enfatizó que “en realidad, en la votación se demuestra ser hombre o ser cobarde”. Señaló que la opinión de quienes no apoyen la ratificación será “irrelevante” y los calificó como “los cobardes de este país”.
Entre los legisladores que no votaron a favor se encontraban Francisco Lira, de Arena, y Claudia Ortiz, de Vamos, quien se opuso a la reforma. Lira había manifestado que, aunque estaba a favor de la cadena perpetua, consideraba que la reforma era un intento del gobierno por desviar la atención de la situación económica y de informes sobre violaciones a derechos humanos. Además, cuestionó la revisión futura de las penas perpetuas, indicando que esto podría reducir el alcance real de la medida.
Castro también mencionó el informe del Grupo Internacional de Expertas y Expertos (GIPES), presentado ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, que señala posibles delitos de lesa humanidad durante el régimen de excepción. “Aquí se equivocaron… es totalmente irrelevante lo que ustedes digan, nosotros vamos a continuar con lo que decidamos”, afirmó el legislador.
La reforma aprobada establece libertad condicionada y revisión obligatoria de las penas perpetuas entre los 25 y 40 años de cumplimiento. Tras la votación, la diputada Marcela Villatoro, de Arena, respaldó la iniciativa de su partido, señalando que se busca que los corruptos “no vean la luz del día”, sumándose así al llamado de aumentar las sanciones para funcionarios públicos corruptos.
La iniciativa de Arena requiere la firma de al menos diez diputados para avanzar formalmente como reforma constitucional. En la votación sobre la ratificación de la cadena perpetua, se registraron 58 votos a favor, incluyendo a Villatoro y los 57 de Nuevas Ideas y sus aliados. Sin embargo, la moción de Lira para reformar el Código Penal solo obtuvo tres votos, evidenciando la resistencia a ampliar las penas a los funcionarios corruptos.






