El alcalde de San Salvador Oeste, José Urbina, destacó esta semana la importancia del anuncio realizado por el Ministro de Obras Públicas, Romeo Rodríguez Herrera, sobre la construcción del bypass de Apopa, una megaobra que promete cambiar de manera significativa la dinámica vial en la zona norte del país.
Según las autoridades, la obra contará con cuatro carriles y la construcción de 12 puentes, incluyendo un puente atirantado, que será el más largo de El Salvador. El proyecto iniciará en la carretera de Oro, a la altura del caserío Los Elías, cerca del paso a desnivel de la entrada de Apopa, y se extenderá hasta Brisas del Norte, próximo al desvío hacia Tonacatepeque.
Esta megaobra llega tras un proceso largo de planificación y estudios técnicos, etapa crucial para garantizar la viabilidad y seguridad de la infraestructura. Actualmente, se encuentra en la fase final de preparación, lista para iniciar su construcción.

Desde un enfoque analítico, este proyecto responde a la necesidad de aliviar la congestión en la Carretera Troncal del Norte, que diariamente moviliza cerca de 50,000 vehículos. Los beneficios que traerá a la zona son múltiples:
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Reducción del tráfico: El bypass permitirá descongestionar las rutas principales, disminuyendo los tiempos de traslado y el estrés vehicular.
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Impulso económico: Al mejorar la conectividad entre Apopa, Tonacatepeque y otras zonas del norte, se facilitará el transporte de mercancías y el acceso a negocios locales.
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Seguridad vial: La incorporación de puentes y un diseño moderno reducirá los riesgos de accidentes en tramos críticos.
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Transformación urbana: La obra no solo mejorará la movilidad, sino que también cambiará el paisaje vial de la zona, generando un entorno más ordenado y eficiente.
El alcalde Urbina destacó que «los cambios de raíz requieren tiempo, y obras de gran magnitud como esta atraviesan varias etapas técnicas y administrativas antes de su ejecución, pero los resultados serán trascendentales para Apopa y la zona norte».
Con la construcción del bypass, se espera que tanto los habitantes como los transportistas experimenten un impacto positivo inmediato, marcando un antes y un después en la movilidad y desarrollo regional.






