En un contexto marcado por el aumento de las temperaturas y la creciente dependencia de sistemas de climatización, LG Electronics advierte que una de las principales dudas en los hogares latinoamericanos sigue siendo más básica de lo que parece: ¿realmente se entiende cuánta energía se consume en casa?
La discusión ya no se limita al monto final de la factura eléctrica. En la región, cada vez más familias comienzan a cuestionarse qué factores influyen en su consumo mensual y cómo sus hábitos diarios impactan directamente en el gasto energético, especialmente en países donde el aire acondicionado se ha convertido en un elemento cotidiano.
De acuerdo con la compañía, el interés por comprender el comportamiento energético residencial ha crecido de forma sostenida, impulsado por veranos más intensos, mayor uso de equipos de enfriamiento y una necesidad generalizada de optimizar el consumo dentro del hogar.
En ese escenario, el aire acondicionado continúa siendo uno de los principales protagonistas del consumo eléctrico en viviendas ubicadas en zonas cálidas. Sin embargo, especialistas señalan que no se trata únicamente de cuántas horas permanece encendido un equipo, sino de una combinación de variables que muchas veces pasan desapercibidas.
“Las personas suelen ver el total de la factura, pero no siempre identifican qué dispositivos o hábitos están detrás de ese consumo”, explicó Jeskel Cedeño, Key Account Manager de Aires Acondicionados Residenciales de LG Electronics. Según el ejecutivo, la falta de información clara sobre el uso energético es uno de los principales desafíos en la toma de decisiones dentro del hogar.
Hábitos cotidianos que influyen más de lo que parece
El comportamiento del consumo eléctrico no depende únicamente de la tecnología del equipo, sino también de factores ambientales y rutinas diarias. Elementos como la temperatura seleccionada, la ventilación del espacio, la exposición al sol o incluso el mantenimiento del sistema pueden modificar significativamente su eficiencia.
Entre los hábitos más comunes que elevan el consumo destacan prácticas como ajustar el aire acondicionado a temperaturas muy bajas con la intención de enfriar más rápido, lo que en realidad prolonga el trabajo del compresor. También influyen filtros sucios que dificultan el flujo de aire, puertas o ventanas abiertas durante su funcionamiento, así como el uso prolongado en horarios nocturnos o cambios en la dinámica del hogar.
A esto se suma un elemento clave: la falta de monitoreo. Muchos usuarios desconocen qué equipos representan un mayor impacto en su factura o cómo pequeñas modificaciones en su comportamiento pueden generar diferencias significativas al final del mes.
De la factura al control del consumo
En varios países de Latinoamérica, el sistema tarifario eléctrico funciona por bloques de consumo, lo que implica que un ligero incremento en el uso puede llevar a los hogares a escalas de cobro más altas. Este mecanismo hace aún más relevante la comprensión del consumo energético desde una perspectiva preventiva y no solo reactiva.
Ante esta realidad, LG Electronics ha impulsado el desarrollo de herramientas orientadas a una gestión más precisa del consumo energético en el hogar. Dentro de su ecosistema de climatización inteligente destaca la función kW Manager, integrada en equipos como LG DUALCOOL® Max, LG DUALCOOL® AI y LG ARTCOOL™, y disponible a través de la aplicación LG ThinQ.
Esta tecnología permite establecer metas de consumo energético y visualizar el comportamiento del aire acondicionado en función de los hábitos del usuario, facilitando una administración más consciente de la energía.
En palabras de María José Cáceres, Product Manager Regional de Aires Acondicionados Residenciales de LG Electronics, el consumidor actual ya no solo busca confort, sino también información clara que le permita entender y gestionar mejor su consumo. “La tendencia apunta hacia hogares más informados, donde el usuario tenga mayor control sobre su energía y sus decisiones cotidianas”, señaló.
Un cambio en la forma de entender la energía en casa
Más allá de la eficiencia tecnológica, el enfoque que promueve la industria apunta a un cambio cultural: pasar del consumo pasivo de energía a una gestión más consciente dentro del hogar.
En ese proceso, LG Electronics busca posicionar soluciones que no solo enfrenten las altas temperaturas, sino que también ayuden a los usuarios a interpretar su consumo eléctrico de manera más clara y práctica.
En una región donde la climatización seguirá expandiéndose como respuesta al clima, la gran pregunta que deja sobre la mesa la compañía es si los hogares están realmente preparados para entender, medir y gestionar la energía que consumen día a día.






