El Salvador inició este mes su gestión como Presidencia pro tempore del Grupo de América Latina y el Caribe (GRULAC) ante la Organización de las Naciones Unidas, un rol que le otorga la coordinación de las consultas y posiciones conjuntas de los 33 Estados miembros del bloque durante junio, en la sede del organismo en Nueva York.
Desde esta función, la representación salvadoreña será la encargada de facilitar el diálogo regional y articular consensos en torno a los distintos temas que forman parte de la agenda multilateral de la Organización de las Naciones Unidas United Nations. De acuerdo con la embajadora de El Salvador ante el organismo, Egriselda López, la designación representa una oportunidad para reforzar la cohesión regional y dar continuidad a los temas prioritarios para América Latina y el Caribe.
La diplomática subrayó que el país asume el liderazgo temporal con el objetivo de impulsar la coordinación entre los Estados miembros del bloque. “Asumimos esta responsabilidad con el compromiso de fortalecer la coordinación regional y dar continuidad a los temas prioritarios de nuestra región”, afirmó.
En sus primeras acciones al frente del mecanismo, El Salvador tuvo participación en nombre del Grupo de América Latina y el Caribe (GRULAC) durante el proceso de elección del doctor Khalilur Rahman como presidente del 81.º período de sesiones de la Asamblea General de la ONU.
Durante ese acto, la delegación salvadoreña trasladó las felicitaciones del conjunto de países latinoamericanos y caribeños al nuevo titular de la Asamblea General, reafirmando además la disposición del bloque para mantener una labor coordinada dentro del sistema multilateral.
Asimismo, el país reiteró, en representación regional, el respaldo a principios como el fortalecimiento del multilateralismo, la cooperación internacional y la solidaridad entre Estados, lineamientos establecidos en la Carta de las Naciones Unidas.
Con esta designación, El Salvador asume un papel de articulación diplomática regional dentro de uno de los principales espacios de concertación política de América Latina y el Caribe en el sistema de Naciones Unidas.






