La Asamblea Legislativa de El Salvador autorizó la incorporación de $1.12 millones al presupuesto del Ministerio de Obras Públicas y de Transporte (MOPT), con el objetivo de ejecutar obras complementarias en el periférico Gerardo Barrios, una infraestructura clave para la conectividad y dinamización económica del oriente del país.
La aprobación, respaldada por 57 diputados durante la plenaria 104, contempla una reforma a la Ley de Presupuesto vigente para integrar recursos provenientes de un préstamo suscrito con la Agencia de Cooperación Internacional del Japón, por un monto total de $51.37 millones.
Reasignación de fondos y eficiencia en la ejecución
De acuerdo con datos oficiales, al cierre del ejercicio fiscal 2025 el MOPT había ejecutado $50.24 millones del financiamiento, dejando un remanente superior a $1.1 millones. Esta disponibilidad permitirá concluir obras estratégicas que fortalecen la resiliencia de la infraestructura vial.
Entre las intervenciones previstas destacan trabajos en el tramo comprendido entre el cantón Hato Nuevo y el cantón El Papalón, incluyendo la construcción de drenajes y la instalación de mallas de protección para taludes, medidas clave para mitigar riesgos y garantizar la sostenibilidad de la obra.
Impacto económico y logístico
El periférico Gerardo Barrios forma parte del proyecto “Construcción de by pass en la ciudad de San Miguel”, una apuesta de infraestructura que busca reducir costos logísticos, mejorar tiempos de traslado y potenciar la competitividad regional.
La obra incluye 21 kilómetros de carretera, 42 kilómetros de ciclovía y cuatro puentes estratégicos sobre el río Grande, río Taisihuat, Jalacatal y El Papalón. Además, incorpora dos intercambiadores en Quelepa y la ruta militar, siete pasos a desnivel, cuatro rotondas y 12 estaciones para buses.
Apuesta por la conectividad regional
Desde una perspectiva económica, la finalización de estas obras complementarias consolida un corredor vial que favorece el comercio, el transporte de mercancías y la atracción de inversiones en la zona oriental del país.
Analistas coinciden en que este tipo de inversiones, apalancadas con financiamiento internacional, fortalecen la infraestructura productiva y generan efectos multiplicadores en sectores como logística, comercio y turismo.






