La visita de Shakira a El Salvador no solo ha encendido la euforia musical entre miles de fanáticos, sino que también ha puesto en primer plano uno de los mayores orgullos culturales del país: su gastronomía. Como parte de los preparativos para los conciertos que la artista colombiana ofrecerá en el Estadio Jorge “Mágico” González, la producción decidió incorporar una experiencia culinaria auténticamente salvadoreña para la cantante y su equipo de trabajo.
Se trata de la instalación de la Pupusería “La Loba”, un espacio gastronómico exclusivo habilitado dentro del recinto deportivo para atender directamente a Shakira y a su staff durante los días de ensayos y las cinco presentaciones programadas. La iniciativa busca que el equipo internacional viva de primera mano la identidad local a través del platillo más representativo del país: la pupusa.
Gloria Villacorta, representante de la productora Two Shows, explicó que la idea nació tras una solicitud expresa del equipo de la intérprete de “Hips Don’t Lie”, quienes mostraron interés en integrar elementos culturales salvadoreños en su estadía. A partir de ello, se diseñó un comedor especial que comenzó a operar el sábado 7 de febrero y que funcionará como el punto oficial de alimentación durante toda la residencia artística.
Más allá de cubrir una necesidad logística, la pupusería se ha convertido en un símbolo del intercambio cultural que generan los grandes espectáculos internacionales. La presencia de “La Loba” dentro del estadio refuerza la imagen de El Salvador como un país que apuesta por mostrar su identidad en eventos de talla mundial, fusionando música, tradición y hospitalidad.
Este tipo de detalles también aportan un valor agregado a la producción del espectáculo, al humanizar la experiencia de los artistas y resaltar la riqueza cultural del país anfitrión. En redes sociales, la noticia ha sido bien recibida, generando orgullo entre los salvadoreños y comentarios positivos sobre la proyección internacional de la gastronomía local.
Mientras el escenario se prepara para vibrar con los éxitos de Shakira, las pupusas se consolidan como protagonistas silenciosas de una visita que, además de música, deja sabor a identidad nacional.






