La elección de Bad Bunny como protagonista del espectáculo de medio tiempo del Super Bowl ha generado reacciones diversas entre jugadores de la NFL, incluidos integrantes de los New England Patriots, quienes se preparan para uno de los eventos deportivos más vistos del mundo. El anuncio no solo ha despertado expectativa por el show, sino también un debate cultural dentro del entorno del fútbol americano, tradicionalmente asociado a otros géneros musicales.
De acuerdo con un reporte de CNN, varios jugadores de los Patriots expresaron opiniones mayormente positivas sobre la participación del artista puertorriqueño. El mariscal de campo Drake Maye, por ejemplo, reconoció que, aunque no domina el español, disfruta de la música de Bad Bunny y considera que su presencia aportará energía y alcance global al espectáculo. Para algunos jugadores, la barrera del idioma no es un impedimento para conectar con el ritmo y la puesta en escena del cantante.

Otros miembros de la liga valoran que la NFL apueste por artistas con impacto internacional, destacando que Bad Bunny es uno de los músicos más escuchados del mundo y representa a una audiencia joven y diversa. En ese sentido, consideran que el medio tiempo del Super Bowl debe evolucionar y reflejar la multiculturalidad de los fanáticos que siguen el evento dentro y fuera de Estados Unidos.
Sin embargo, no todas las opiniones son favorables. Algunos jugadores han manifestado que preferirían artistas más ligados a géneros tradicionales del Super Bowl, aunque reconocen que la decisión responde a una estrategia de la liga para ampliar su alcance cultural. En conjunto, las reacciones muestran cómo la elección de Bad Bunny trasciende lo musical y se convierte en una conversación sobre diversidad, identidad y el futuro del entretenimiento en la NFL.






