La industria cervecera salvadoreña atraviesa un cambio relevante con el anuncio de La Constancia sobre el cese de la producción nacional de las marcas Regia y Suprema, dos etiquetas que han formado parte del consumo y la tradición del país durante décadas. La empresa informó que esta decisión responde a la finalización del contrato de manufactura que mantenía vigente hasta el pasado martes 27 de enero.
A través de un comunicado oficial, la embotelladora detalló que, aunque ambas marcas pasaron a ser propiedad de Cervecería Salvadoreña desde 2018, La Constancia continuó encargándose de su fabricación en El Salvador durante los últimos años. Con la conclusión del acuerdo, dicha responsabilidad deja de recaer en la compañía.
Desde ahora, la totalidad de la producción, gestión y operación relacionada con las cervezas Regia y Suprema será asumida directamente por Cervecería Salvadoreña, marcando el cierre de una etapa en la historia industrial del país y un cambio en el esquema operativo de estas marcas tradicionales.
Este movimiento representa un ajuste significativo dentro del sector, al poner fin a una relación productiva que permitió mantener en el mercado nacional dos cervezas profundamente arraigadas en la preferencia de los consumidores salvadoreños, mientras se abre un nuevo capítulo para su desarrollo bajo una sola administración.





