La Asamblea Legislativa de El Salvador aprobó una reforma al Código Electoral que reduce la cantidad de diputados de 84 a 60 y cambia el sistema de reparto de escaños, eliminando la posibilidad de elección de diputados «por residuos».
La reforma, que será aplicada a partir de las elecciones de 2024, pasará del sistema «Hare» al sistema «D’Hondt», que favorece un poco más a los grandes partidos políticos.
La reforma también reducirá la cantidad de diputados en cada departamento, con San Salvador con 16 diputados y el resto de departamentos con un mínimo de dos diputados, lo que ha sido criticado por expertos electorales por reducir la representación y disminuir el pluralismo.
La oposición ha acusado al partido gobernante, Nuevas Ideas, de reformar las reglas electorales para su propio beneficio, mientras que el partido ha afirmado que la reforma permite un voto «igualitario». La reforma ha generado preocupaciones sobre la concentración de poder y la concentración de poder político.






