Desde Camboya, se reportó el 23 de febrero de 2023 la muerte de una niña, víctima de la gripe aviar, más exactamente por el virus A H5N1. En América Latina, la Organización Mundial de la Salud (OMS) registró el contagio de otra niña el pasado 9 de enero en la provincia ecuatoriana de Bolívar. Ya en abril de 2022, en Estados Unidos, se detectó la infección en un obrero.
«El virus puede – y hay casos, aunque esporádicos – brincar de las aves a los humanos”, explica a DW Montserrat Arroyo Kuribreña, Directora General Adjunta para Estándares internacionales y Ciencia de la Organización Mundial de la Sanidad Animal (OMSA), con sede en París, quien pone en cifras las dimensiones de la expansión del A H5N1:
«Entre octubre de 2021 y el 16 de febrero de 2023, a nivel mundial, ha habido unos 4.946 brotes reportados y más de 252 millones de aves afectadas, mientras los casos de transmisión a humanos son contados”.

Las aves de corral se erizan, ponen huevos sin cáscara y mueren en menos de 48 horas. El virus de la influenza aviar es uno de los más mortíferos. Su alta resistencia, tanto a bajas como a altas temperaturas, lo convierte en uno de los más resistentes patógenos: el virus A H5N1 puede sobrevivir entre 105 y 200 días.






